Recuerdo todo de ese lugar donde solíamos guardar el secreto que salvaría a todo el mundo.
Recuerdo estar sentado tan cerca de ti para verte caer desde muy alto pensando en lo profundo.
Sigo viendo esas cascadas, con símbolos que marcan la dualidad, al cerrar los ojos.
Me veo saltando escalones para atraparte antes de que llegaran por ti todos los cojos.
Al llegar al fondo te encuentro sentada acariciando un animal extraño, y tú, con una pierna herida.
Muy asustado te pregunto si estás bien sin que mi mente tenga ninguna salida.
Ya sabía de antemano que de esa gran caída sí te salvarías.
Viendo el atardecer pienso en reunir espíritu, ¿cómo sería?
Letras Viejas de Hoy
HAY QUE DESCUBRIR CÓMO DAR BATALLA.
domingo 9 de octubre de 2011
sábado 8 de octubre de 2011
Un Poema Rojo
Rojo,
Como el calor en tus ojos.
Rojo,
Como el color del cemento bajo tus zapatos.
Rojo,
Como tus sesos descuartizados.
Rojo,
como el agujero en tu cachete.
Rojo,
como el agujero de tu fuente.
Rojo,
como la herida en tu brazo.
Rojo,
Como tu cuerpo en mi mente.
Rojo,
como tu alma en mi recuerdo.
Rojo,
como tratando de estar cuerdo.
Y cada vez que te recuerdo,
sigo viendo el rojo.
Como el calor en tus ojos.
Rojo,
Como el color del cemento bajo tus zapatos.
Rojo,
Como tus sesos descuartizados.
Rojo,
como el agujero en tu cachete.
Rojo,
como el agujero de tu fuente.
Rojo,
como la herida en tu brazo.
Rojo,
Como tu cuerpo en mi mente.
Rojo,
como tu alma en mi recuerdo.
Rojo,
como tratando de estar cuerdo.
Y cada vez que te recuerdo,
sigo viendo el rojo.
viernes 30 de septiembre de 2011
Lectura ligera para la noche
Sueños,
intangibles los sueños.
Vientos,
invisibles los vientos.
Y hoy tan lejos,
se ve el atardecer.
Y hoy tan lejos,
me siento de mi ser.
Miedos,
no me dejan ver.
A veces pienso,
en desaparecer.
Y a veces me siento,
corriendo en un carrusel.
Pero en algún momento,
los caballos tendrán que trascender.
intangibles los sueños.
Vientos,
invisibles los vientos.
Y hoy tan lejos,
se ve el atardecer.
Y hoy tan lejos,
me siento de mi ser.
Miedos,
no me dejan ver.
A veces pienso,
en desaparecer.
Y a veces me siento,
corriendo en un carrusel.
Pero en algún momento,
los caballos tendrán que trascender.
miércoles 21 de septiembre de 2011
Tus labios
Tan cerca de tus labios, y a la vez, tan lejos de seguir fingiendo que me opongo al deseo. Cachete contra cachete, cachetes contra mis dientes que los muerden con la misión de despertar la promesa de un impulso que no encontraría espacio en el cajón del arrepentimiento, y mucho menos escondite en el salón de la pasión donde desnudos corremos en círculos jugando a alcanzarnos.
La adrenalina surge a raíz de mis manos que acarician suavemente tu espalda, y así, se evapora al fin el espacio que restaba entre nuestras bocas que ya se buscaban. Empieza el remolino.
Tiemblan mis manos un poco más y te miro, a volumen bajo suspirar, entre la oscuridad. Pronto todo se desvanece, ya no hay frío ni nadie más. Y como el sendero lleno de misterios de los cuentos se traza el camino hacia la serenidad ante nosotros.
Como obra del destino a cada beso superamos la hermandad, la convertimos. Encuentro el silencio en tus gemidos que se apagan a voluntad y siento tus sentidos explotar sin el mínimo intento de parpadear. Continuamos sin vacilar.
Al final, el regocijo sólo me trae a la mente el tímido pensamiento que no hay mal que no pueda sanar en este mundo hecho de la dualidad. Al mismo tiempo quisiera susurrártelo al oído para que me lo creyeras. Sigo intentando entender el final para la eternidad que nunca encuentro, y sigo intentando hallar el fuego de tus ojos que jamás se extinguirá.
La adrenalina surge a raíz de mis manos que acarician suavemente tu espalda, y así, se evapora al fin el espacio que restaba entre nuestras bocas que ya se buscaban. Empieza el remolino.
Tiemblan mis manos un poco más y te miro, a volumen bajo suspirar, entre la oscuridad. Pronto todo se desvanece, ya no hay frío ni nadie más. Y como el sendero lleno de misterios de los cuentos se traza el camino hacia la serenidad ante nosotros.
Como obra del destino a cada beso superamos la hermandad, la convertimos. Encuentro el silencio en tus gemidos que se apagan a voluntad y siento tus sentidos explotar sin el mínimo intento de parpadear. Continuamos sin vacilar.
Al final, el regocijo sólo me trae a la mente el tímido pensamiento que no hay mal que no pueda sanar en este mundo hecho de la dualidad. Al mismo tiempo quisiera susurrártelo al oído para que me lo creyeras. Sigo intentando entender el final para la eternidad que nunca encuentro, y sigo intentando hallar el fuego de tus ojos que jamás se extinguirá.
martes 30 de agosto de 2011
Violencia y asesinatos en las calles de Acapulco, Guerrero, México
Primero que nada, quiero aclarar que este escrito no es para cultivar el miedo en los corazones de mi gente, que ya muchas otras personas han estado, están y estarán cultivando a raíz de una utilidad que no sólo no les genera felicidad en sus vidas, sino que al contrario, los rebaja al mismo nivel de las personas tan confundidas que cometen todos esos crímenes que nos orillan al despertar de nuestras mentes. El objetivo de este post es premiar a mi gente que a pesar de vivir en medio de los tiros puede tomarse un pequeño tiempo en el día para convivir con los suyos y encontrar motivos suficientes para seguir sonriendo.
8:30 a.m. Un lunes de labores cualquiera
Salgo a la tienda de la esquina después de una buena madrugada de meditación y cargo esa sonrisa especial que sabe de dónde viene, esa que intentará contagiar a quien se encuentre a su paso. La sorpresa me invade al ver, del otro lado de la avenida, invitados que presagian los problemas más grandes de la ciudad. Camión de militares lleno de soldados que rodean el lugar “marcando un perímetro”: estos con pasamontañas para que no les veas la cara y todos mostrando su altísimo estrés mientras sostienen unos rifles de buen tamaño. Unas sirenas azules y amarillas, que te alteran hasta los huesos cuando están prendidas, provienen de la policía municipal y estatal que también están cuidando los alrededores de enfrente de mi casa debido a que en la calle se encuentra un cuerpo tirado que revisa un hombre de blanco con guantes, mientras pasan todos los coches camino a las escuelas circundantes y la gente cercana al lugar tiene en su totalidad una actitud extraña y al mismo tiempo tan habitual. Las señoras de las tiendas, los trabajadores de los negocios, todos los estudiantes y maestros, en fin, las personas en general que pasen por aquí van a usar este hecho para vivir el resto de su día, ya sea, contándolo en el trabajo una y otra vez hasta que todos lo sepan y/o encontrar personas que lo hayan visto también para poder comentar con ellos sobre el suceso, y así, encontrar respuestas y crear nuevas incógnitas al mismo tiempo.
Al final yo me fui a comprar el queso para el desayuno, de todas formas, y tuve que pasar por todo este “cotorreo” también. Llegué a la tienda y la señora que atiende no estaba tan alterada porque ya estaba un poco lejos de la situación y lo más seguro es que ella no supiera nada todavía. Le pedí un cuarto y lo pagué, después compre unas cuantas cosas para el guisado y, de inmediato, las tortillas calientitas. De regreso de la tienda a mi casa, me encontré con todo eso de nuevo y volví a sentir a la gente que estaba justo enfrente del muerto tirado otra vez.
Al llegar a mi casa me di cuenta que se me olvido comprar algo fundamental para lo que iba a hacer de almorzar (la crema), entonces tuve que volver a salir una vez más al “cotorreo” de enfrente de mi casa y regresar de nuevo ya con la cosa que se me había olvidado. Un ligero pensamiento de que me iban a mirar de manera sospechosa si me notaban dando vueltas “alrededor de mi casa” a esa hora de la mañana cruzo mi mente, pero no la iba a hacer sin la crema.
4:30 p.m. Un martes cualquiera de la semana
Mi vecino de toda la vida vino a invitarme al billar mientras yo tocaba la guitarra en mi sala. No había nadie a esa hora en mi casa y se puede sentir mejor la conexión entre la música y uno mismo, aunque no haya mucho talento ni mucha práctica, es el mismo sentimiento de estar en un concierto y con mucha gente, pero al revés.
La cuestión es que me estaba relajando en mi sala y llegó mi vecino a decirme que fuéramos al billar con un amigo suyo. Y la verdad es que yo había hecho unos mandados en la mañana y ya estaba relajándome por primera vez en el día, aparte el Sol todavía estaba dando con todo y teníamos que caminar para llegar. Entonces le dije que no quería ir, que fuera sin mí y me disculpé por no acompañarlo. Al regresar del billar mi vecino me cuenta que de camino pasaron dos camionetas tirándose una a la otra en medio de la calle en una avenida muy común y todos tuvieron que correr a refugiarse en algún lugar cercano mientras afrontaban el vuelo de tirarse al piso.
Me comenta mi compadre que el recuerdo que se le vino a la mente en ese momento (que pudo haber sido el último) fue el video de “The Calling – Wherever you will go” haciendo énfasis en el cabello rubio del vocalista y obviando un profundo arrepentimiento al no encontrar explicaciones que justifiquen la posibilidad de este pensamiento como el último. No hace falta mencionar que este comentario tuvo como consecuencia una carcajada aguda de mi parte que se prolongó a todo lo que restaba del día y, a veces, me sigue dando risa cuando lo recuerdo como hoy.
3:50 p.m. Un miércoles 2x1 en el cine
Me acababa de desocupar de una mañana muy agradable y tenía que aprovechar lo que me quedaba de la tarde. A esa hora el Sol apenas empieza a relajarse suavemente pero está ideal para estar disfrutando en la playa o haciendo algún deporte en la arena. No me di tiempo de meditación sobre el asunto, sólo me puse mi traje para irme lo más pronto posible y aprovechar los 28 a 30 grados de temperatura a la que siempre está el agua. Los que viven en lugares fríos sólo tienen idea de lo rico que es irse todos los días caminando a la playa para echarse un buen baño, pobres aquellos que lleguen a vivir en un lugar donde tengan mar y este frío. Después de una buena hora de nadar estaba listo para pensar en el siguiente paso. Llegué a la orilla con una excelente ola y me puse mis sandalias para regresar, ya en la avenida principal veo de la manera más habitual que se puedan imaginar, una línea de camionetas de policías municipales, estatales y militares, bien alertas, cuidando de la preciosa avenida de uno de los más antiguos puertos de México.
Al llegar de nuevo a mi casa me di un baño rápido para poder hacer los últimos mandados, y ya con el Sol más relajado podía caminar largas distancias sin sudar tanto y sobre todo me podía ahorrar el camión y comprarme aunque sea un helado en su lugar aunque no soy una persona de comida dulce porque fácilmente me empalago. Me fui a una de las plazas que siguen sobreviviendo a pesar de todo, no hay tanta variedad, pero tampoco hay muchas plazas a donde ir entonces es más o menos lo mismo. Tenía ganas de un micrófono para practicar en mi casa y de unos inciensos de copal para hacerme una buena limpia. Al final salí con unas cuerdas de guitarra, una cinta nueva, un cable para conectar mi bajo al amplificador y el micrófono por el que iba, también compré unos inciensos de copal y una esencia de flor de loto que hasta la fecha me sigue colmando la nariz cada vez que abro el frasquito. Di un par de vueltas por la plaza antes de irme y finalmente regresé a mi casa.
Al llegar a mi hogar me entero que la hermana de mi vecino llegó a la plaza unos 15 o 20 minutos después de que yo me hubiera ido y se salió a la entrada a fumarse un buen cigarro, yo ya lo dejé por la paz porque la neta si me molestaba que ya no podía correr nada y todavía no recupero bien mi condición, pero dicen que me voy a tardar unos 10 años en recuperar la salud que tenía antes de fumar, en fin, estaba por terminarse su tabaco y, de repente, llegaron dos camionetas de las cuales se bajaron unos sujetos ya disparando en diferentes direcciones en la entrada provocando la disipación de personas para que pudieran tener la libertar de aventar unas hieleras con cuerpos en partes de diferentes personas que habían asesinado a sangre muy, pero muy fría. Otra vez se vive la experiencia del vuelo al piso en conjunto y el miedo hace hervir las cabezas de mi gente como hierve el agua de los frijoles cuando los pones a flama alta.
Me sentí de verdad muy afortunado de no haber vivido esa terrible experiencia. La pobre hermana de mi vecino no llegó a su casa en toda la noche y se fue lo más rápido que pudo a quedar con una tía que vivía más cerca de lo que ella vivía para no estar segundos de más en la peligrosa calle.
La verdad ni me dieron ganas de ir al cine por dos razones: La primera es que la función que me interesaba terminaba a las doce y ya era muy tarde para andar en la calle, normalmente ya estoy listo para dormir como a eso de las diez, y la otra es que hay un cine que se fue a la quiebra y al reabrirlo cobraban bien barata la función, así que, mejor voy a ese cualquier día de la semana.
3:00 p.m. Un jueves pozolero cualquiera
Uno de mis vecinos de toda la vida viene de regreso del trabajo, en su coche nuevo, por una calle que tienes que pasar todos los días. Esperando en el alto le llegan unos tipos por las puertas, bien armados, apuntándole y ordenándole que se baje del vehículo. Mi vecino acepta las condiciones de esa compra-venta inmediata de su unidad y se baja “de volada”. Los tipos se suben al coche que acaban de adquirir y se lo estrenan inmediatamente. Mi vecino se regresó caminando a su casa que afortunadamente no estaba tan lejos del lugar. Toda su vida tuvo que cambiar después del incidente debido a que con este hecho se dio cuenta que no estaba seguro en ninguna parte de la ciudad. La mayor parte del tiempo ni siquiera en la casa, la gente siempre quiere ponerse a cubierto en algún lugar y sentirse seguro de mundo material, pero conforme más esfuerzos se hacen para estar totalmente protegido del exterior uno se da cuenta que es más vulnerable. Este rompimiento de la seguridad en su perímetro se debió a unos hombres con armas, ni se imaginarían lo que pasó cuando vino un huracán a la ciudad y nos puso en toda la madre. Le llamaron el huracán Paulina, bonito nombre de una bella dama para una horripilante catástrofe como esa. En fin, a mi me recordó mucho a un video juego al que solía ser adicto, te ponían en la ciudad y te daban mil y un diferentes oportunidades para que pudieras armarte y luego para conseguir transporte te ponías en un alto y bajabas a la gente de la misma manera en la que bajaron a mi vecino, a veces agarrabas buenas “naves”, y como no pagabas por ellas, tenías la oportunidad de chocarlas hasta que se prendieran en fuego. En el norte también solían robar tráileres, prenderlos en fuego y atravesarlos en las autopistas para detener el flujo de automóviles en los lugares en que ellos querían.
A veces uno llega a tener problemas cobrando el seguro porque tampoco es tan confiable ir a levantar demandas al ministerio público debido a la corrupción que se vive en ese nido. Incluso puedes llegar a correr peores destinos sólo por hacer este tipo de cosas llamadas denuncias o demandas y no quedarte callado.
2:30 p.m. Por fin viernes
En una de las escuelas más populares de la Bahía había un muchacho con un futuro prometedor que gozaba de una buena vida con lujos. Él estaba saliendo de la escuela por la tarde y, al ir partiendo en su camioneta hacia su hogar, llegaron otros tipos armados a bajarlo, pero esta historia no es igual a la de mi vecino, desafortunadamente, en esta historia los sujetos armados se llevan al muchacho de 18 años y lo privan de su libertad. Al llamar a los familiares pidiendo un rescate de una importante suma de dinero, estos responden inmediatamente cooperando de la manera más eficiente posible. La familia consigue todo lo que puede para rescatar a su muchacho y lo entrega a estas personas. Al otro día aparece el muchacho en algún lugar de la Bahía ya sin vida y con el cuerpo muy golpeado.
6:00 p.m. “Sabadaba”
A un amigo de mi papá lo bajan de su coche de la misma manera que a mi vecino y se llevan su coche. El susto lo cambia para siempre, ya que, el miedo y la paranoia nunca jamás lo abandonan de aquí en adelante. Al mismo tiempo se reporta uno de los paseos por la avenida principal más fascinantes jamás realizados en la historia del puerto. Una persecución con fuego abierto que pasa por los puntos clave de esta pequeña y tradicional ciudad turística, dura todo el recorrido de la avenida desde el comienzo hasta el final de esta, uno de los principales atractivos. De una punta de la ciudad a la otra a toda velocidad sintiendo la adrenalina de las balas. Nadie había realizado esa aventura nunca. Murieron algunos civiles que tuvieron la valentía de ir pasando por la avenida principal de la ciudad camino a cualquier lugar de esta a esa hora del día. Quizá una mamá y su hija de regreso a casa del gimnasio o un repartidor en moto trabajando para mantener a su bebe enfermo de la garganta. Causar lástima y tristeza puede llegar a ser un trabajo muy sencillo en la ciudad.
11:30 a.m. Domingo de misa
Una de mis amigas venía saliendo de comerse unas “picaditas”, con mucha crema, queso y salsa como le gustan, de uno de los mercaditos más populares de la ciudad. Al salir a la avenida una señora la agarra de los hombros con un aire de alerta y calma al mismo tiempo. Mi amiga siente el gesto de la señora y trata de voltear inmediatamente sólo para encontrarse con las siguientes palabras:
– Por favor “mijita”, no vayas a voltear hacia arriba. – La actitud de la señora se denotaba en las palabras al tratar de advertir a mi amiga de la manera más familiar posible que no arruinara su día de esa increíble manera al voltear hacia arriba, pero bueno, ya sabemos perfectamente cómo funcionan las cosas y la curiosidad. Más en una ciudad tan alterada como esta últimamente. Estoy seguro de que mi amiga se conectó con otra dimensión en ese momento donde todo era similar pero diferente y las palabras de la señora fueron exactamente las contrarias diciéndole que volteara hacia arriba rápidamente porque eso fue exactamente lo que hizo encontrándose con unas cabezas removidas de sus cuerpos colgadas de una manera espectacular justo arriba de donde ella se encontraba. Los ojos de mi amiga también cambiaron para siempre, así como el sabor de esas picadas de ese mercado para ella, nunca jamás será el mismo.
Fin de la semana
Las fechas, las horas y los personajes de esta historia puede que sean totalmente ficticios, puede que sean historias que rondan por la ciudad, puede que sean sólo los zapatos de alguien más, puede que sean totalmente ciertas, pero de que estas cosas suceden de lunes a domingo, suceden, y quizá con mucha más frecuencia de la que se imaginan. Uno de mis mejores amigos de toda la vida murió en Enero de este año de una manera muy relacionada a estas actividades que parecen ser sacadas de un video juego muy divertido. Las historias de guerra son para siempre, pero también el esfuerzo de la gente por salir de estas historias. Manu Chao canta: “Que pasa por la calle, la policía mató”. En Chiapas llevan años viviendo en lo que ahora se conocen como los municipios autónomos y muy poca gente en el país sabe de esto, nada en los noticieros. En esta realidad uno no puede confiar en nada ni en nadie. Se siguen contando historias de militares abriendo fuego contra narcotraficantes y policías al mismo tiempo en medio de avenidas principales, cuando en el día hacen los retenes y los paseos de revisión en conjunto. Policías con doble nómina, una del gobierno y otra de la mafia. Incluso al tener la suerte de ser detenido en alguno de estos retenes puedes notar, rápidamente, que estas personas trabajando con uniforme no están para nada sobrias durante la jornada laboral. Parece ser que el miedo tiene que vivir en el corazón y la alerta en la sangre. ¿Cuántas familias han huido ya? ¿Cuántos negocios han cerrado?, el saldo de muertos en los últimos años en México, ¿a cuánto ha aumentado? Todavía se leen los carteles que intentaron poner para sanear la imagen del puerto, “Habla bien de Aca”, por la ciudad. El riesgo país ya ha logrado detener esta información en los noticieros y solo proyectan ahora las importantes o las elegidas por gobernación. En los periódicos de las calles circulan las imágenes más cueles, sádicas y reales que he visto en la vida. Las películas de terror de Hollywood se quedan muy lejanas a la realidad. En algunas manos de algunos padres rondan los pedazos de los cuerpos de sus hijos víctimas de la confusión.
Sigo rezando todo lo que puedo por todos aquellos que hacen estas cosas malas. La gente sigue deseándoles la muerte todos los días, la muerte ya se la han deseado ellos primero. La naturaleza material puede funcionar en tres diferentes maneras: En la bondad, la pasión y la ignorancia. Cuando una persona no tiene idea de su naturaleza trascendental se confunde en la ignorancia y puede llegar a hacer estas cosas que sólo muestran que la utilidad no está para nada relacionada con la felicidad verdadera, no importando cuánto te lo vendan. Invito a todos los economistas más dotados a que vengan a ver como se rompe la ecuación cuando una persona logra tener todos los recursos y goces posibles. Estoy seguro de que el sólo ponerlos cerca de una de estas personas haría que sus mirada cambiara. No quiero imaginar las ideas que circulan en las mentes de mi gente que tiene que afrontar sus días en estas peligrosas calles, ni saber de la energía que se distribuye a través de la empatía del puerto.
Pero si Dios no va a voltear a ver a estas personas al momento de desaparecer, ¿quién más lo hará? Nosotros somos los únicos que podemos hacer algo por ellos, porque si uno no tuviera que dar su vida a cambio de un espacio en esta tierra y a cambio de un poco de buena comida, quizá uno no podría ni siquiera imaginarse a si mismo haciendo algunas de las “hazañas” que realizan estas personas. Nosotros somos los únicos que tenemos la oportunidad de rezar por ellos para que Dios pueda abrirse camino en sus corazones y puedan cambiar en verdad. Todos vamos a morir de todas formas en algún momento, en algún lugar y de alguna manera; entonces no hay espacio para el miedo en nuestro interior, pero si hay espacio para la esperanza, el deseo de que el presente cambie puede existir siempre aquí con nosotros. Jesús dijo: Padre perdónalos que no saben lo que hacen. Sólo nosotros los vivos podemos realizar un acto de devoción similar a este y con él podemos ser más misericordiosos que la suprema personalidad de Dios misma que no piensa de esa manera por estas personas que no quieren tener relaciones con él.
Recemos pues para que los corazones cambien antes que para que las cosas cambien. Volvamos nuestra existencia un poco más acorde a la situación para que nuestro caminar pueda ser ejemplo para estas personas confundidas y para las personas que viven con miedo sus días. A purificar un poco todos los días nuestros cuerpos y hay que ayudar a los rostros ajenos a que entiendan todos los días un poco más acerca del agradecimiento de la existencia que se nos brinda de manera gratuita. Hay que acrecentar el conocimiento de las diferentes técnicas que ayuden a crear conciencia de la mente universal y ponerlas en práctica. Sigamos usando la música para crear el balance en la vida circundante antes que como creaciones artísticas. Identifica tus patrones de felicidad para que puedas concentrarte en ellos en estos momentos duros para la mente. Trata de cocinar con amor toda tu comida. Siempre podemos ser un poco mejores, intentemos ser mejores.
“Si la situación ha cambiado, uno tiene que cambiar y alcanzar a la situación, hasta donde quiera que esta haya llegado, con sus acciones.”
Mariouhe del Aire
8:30 a.m. Un lunes de labores cualquiera
Salgo a la tienda de la esquina después de una buena madrugada de meditación y cargo esa sonrisa especial que sabe de dónde viene, esa que intentará contagiar a quien se encuentre a su paso. La sorpresa me invade al ver, del otro lado de la avenida, invitados que presagian los problemas más grandes de la ciudad. Camión de militares lleno de soldados que rodean el lugar “marcando un perímetro”: estos con pasamontañas para que no les veas la cara y todos mostrando su altísimo estrés mientras sostienen unos rifles de buen tamaño. Unas sirenas azules y amarillas, que te alteran hasta los huesos cuando están prendidas, provienen de la policía municipal y estatal que también están cuidando los alrededores de enfrente de mi casa debido a que en la calle se encuentra un cuerpo tirado que revisa un hombre de blanco con guantes, mientras pasan todos los coches camino a las escuelas circundantes y la gente cercana al lugar tiene en su totalidad una actitud extraña y al mismo tiempo tan habitual. Las señoras de las tiendas, los trabajadores de los negocios, todos los estudiantes y maestros, en fin, las personas en general que pasen por aquí van a usar este hecho para vivir el resto de su día, ya sea, contándolo en el trabajo una y otra vez hasta que todos lo sepan y/o encontrar personas que lo hayan visto también para poder comentar con ellos sobre el suceso, y así, encontrar respuestas y crear nuevas incógnitas al mismo tiempo.
Al final yo me fui a comprar el queso para el desayuno, de todas formas, y tuve que pasar por todo este “cotorreo” también. Llegué a la tienda y la señora que atiende no estaba tan alterada porque ya estaba un poco lejos de la situación y lo más seguro es que ella no supiera nada todavía. Le pedí un cuarto y lo pagué, después compre unas cuantas cosas para el guisado y, de inmediato, las tortillas calientitas. De regreso de la tienda a mi casa, me encontré con todo eso de nuevo y volví a sentir a la gente que estaba justo enfrente del muerto tirado otra vez.
Al llegar a mi casa me di cuenta que se me olvido comprar algo fundamental para lo que iba a hacer de almorzar (la crema), entonces tuve que volver a salir una vez más al “cotorreo” de enfrente de mi casa y regresar de nuevo ya con la cosa que se me había olvidado. Un ligero pensamiento de que me iban a mirar de manera sospechosa si me notaban dando vueltas “alrededor de mi casa” a esa hora de la mañana cruzo mi mente, pero no la iba a hacer sin la crema.
4:30 p.m. Un martes cualquiera de la semana
Mi vecino de toda la vida vino a invitarme al billar mientras yo tocaba la guitarra en mi sala. No había nadie a esa hora en mi casa y se puede sentir mejor la conexión entre la música y uno mismo, aunque no haya mucho talento ni mucha práctica, es el mismo sentimiento de estar en un concierto y con mucha gente, pero al revés.
La cuestión es que me estaba relajando en mi sala y llegó mi vecino a decirme que fuéramos al billar con un amigo suyo. Y la verdad es que yo había hecho unos mandados en la mañana y ya estaba relajándome por primera vez en el día, aparte el Sol todavía estaba dando con todo y teníamos que caminar para llegar. Entonces le dije que no quería ir, que fuera sin mí y me disculpé por no acompañarlo. Al regresar del billar mi vecino me cuenta que de camino pasaron dos camionetas tirándose una a la otra en medio de la calle en una avenida muy común y todos tuvieron que correr a refugiarse en algún lugar cercano mientras afrontaban el vuelo de tirarse al piso.
Me comenta mi compadre que el recuerdo que se le vino a la mente en ese momento (que pudo haber sido el último) fue el video de “The Calling – Wherever you will go” haciendo énfasis en el cabello rubio del vocalista y obviando un profundo arrepentimiento al no encontrar explicaciones que justifiquen la posibilidad de este pensamiento como el último. No hace falta mencionar que este comentario tuvo como consecuencia una carcajada aguda de mi parte que se prolongó a todo lo que restaba del día y, a veces, me sigue dando risa cuando lo recuerdo como hoy.
3:50 p.m. Un miércoles 2x1 en el cine
Me acababa de desocupar de una mañana muy agradable y tenía que aprovechar lo que me quedaba de la tarde. A esa hora el Sol apenas empieza a relajarse suavemente pero está ideal para estar disfrutando en la playa o haciendo algún deporte en la arena. No me di tiempo de meditación sobre el asunto, sólo me puse mi traje para irme lo más pronto posible y aprovechar los 28 a 30 grados de temperatura a la que siempre está el agua. Los que viven en lugares fríos sólo tienen idea de lo rico que es irse todos los días caminando a la playa para echarse un buen baño, pobres aquellos que lleguen a vivir en un lugar donde tengan mar y este frío. Después de una buena hora de nadar estaba listo para pensar en el siguiente paso. Llegué a la orilla con una excelente ola y me puse mis sandalias para regresar, ya en la avenida principal veo de la manera más habitual que se puedan imaginar, una línea de camionetas de policías municipales, estatales y militares, bien alertas, cuidando de la preciosa avenida de uno de los más antiguos puertos de México.
Al llegar de nuevo a mi casa me di un baño rápido para poder hacer los últimos mandados, y ya con el Sol más relajado podía caminar largas distancias sin sudar tanto y sobre todo me podía ahorrar el camión y comprarme aunque sea un helado en su lugar aunque no soy una persona de comida dulce porque fácilmente me empalago. Me fui a una de las plazas que siguen sobreviviendo a pesar de todo, no hay tanta variedad, pero tampoco hay muchas plazas a donde ir entonces es más o menos lo mismo. Tenía ganas de un micrófono para practicar en mi casa y de unos inciensos de copal para hacerme una buena limpia. Al final salí con unas cuerdas de guitarra, una cinta nueva, un cable para conectar mi bajo al amplificador y el micrófono por el que iba, también compré unos inciensos de copal y una esencia de flor de loto que hasta la fecha me sigue colmando la nariz cada vez que abro el frasquito. Di un par de vueltas por la plaza antes de irme y finalmente regresé a mi casa.
Al llegar a mi hogar me entero que la hermana de mi vecino llegó a la plaza unos 15 o 20 minutos después de que yo me hubiera ido y se salió a la entrada a fumarse un buen cigarro, yo ya lo dejé por la paz porque la neta si me molestaba que ya no podía correr nada y todavía no recupero bien mi condición, pero dicen que me voy a tardar unos 10 años en recuperar la salud que tenía antes de fumar, en fin, estaba por terminarse su tabaco y, de repente, llegaron dos camionetas de las cuales se bajaron unos sujetos ya disparando en diferentes direcciones en la entrada provocando la disipación de personas para que pudieran tener la libertar de aventar unas hieleras con cuerpos en partes de diferentes personas que habían asesinado a sangre muy, pero muy fría. Otra vez se vive la experiencia del vuelo al piso en conjunto y el miedo hace hervir las cabezas de mi gente como hierve el agua de los frijoles cuando los pones a flama alta.
Me sentí de verdad muy afortunado de no haber vivido esa terrible experiencia. La pobre hermana de mi vecino no llegó a su casa en toda la noche y se fue lo más rápido que pudo a quedar con una tía que vivía más cerca de lo que ella vivía para no estar segundos de más en la peligrosa calle.
La verdad ni me dieron ganas de ir al cine por dos razones: La primera es que la función que me interesaba terminaba a las doce y ya era muy tarde para andar en la calle, normalmente ya estoy listo para dormir como a eso de las diez, y la otra es que hay un cine que se fue a la quiebra y al reabrirlo cobraban bien barata la función, así que, mejor voy a ese cualquier día de la semana.
3:00 p.m. Un jueves pozolero cualquiera
Uno de mis vecinos de toda la vida viene de regreso del trabajo, en su coche nuevo, por una calle que tienes que pasar todos los días. Esperando en el alto le llegan unos tipos por las puertas, bien armados, apuntándole y ordenándole que se baje del vehículo. Mi vecino acepta las condiciones de esa compra-venta inmediata de su unidad y se baja “de volada”. Los tipos se suben al coche que acaban de adquirir y se lo estrenan inmediatamente. Mi vecino se regresó caminando a su casa que afortunadamente no estaba tan lejos del lugar. Toda su vida tuvo que cambiar después del incidente debido a que con este hecho se dio cuenta que no estaba seguro en ninguna parte de la ciudad. La mayor parte del tiempo ni siquiera en la casa, la gente siempre quiere ponerse a cubierto en algún lugar y sentirse seguro de mundo material, pero conforme más esfuerzos se hacen para estar totalmente protegido del exterior uno se da cuenta que es más vulnerable. Este rompimiento de la seguridad en su perímetro se debió a unos hombres con armas, ni se imaginarían lo que pasó cuando vino un huracán a la ciudad y nos puso en toda la madre. Le llamaron el huracán Paulina, bonito nombre de una bella dama para una horripilante catástrofe como esa. En fin, a mi me recordó mucho a un video juego al que solía ser adicto, te ponían en la ciudad y te daban mil y un diferentes oportunidades para que pudieras armarte y luego para conseguir transporte te ponías en un alto y bajabas a la gente de la misma manera en la que bajaron a mi vecino, a veces agarrabas buenas “naves”, y como no pagabas por ellas, tenías la oportunidad de chocarlas hasta que se prendieran en fuego. En el norte también solían robar tráileres, prenderlos en fuego y atravesarlos en las autopistas para detener el flujo de automóviles en los lugares en que ellos querían.
A veces uno llega a tener problemas cobrando el seguro porque tampoco es tan confiable ir a levantar demandas al ministerio público debido a la corrupción que se vive en ese nido. Incluso puedes llegar a correr peores destinos sólo por hacer este tipo de cosas llamadas denuncias o demandas y no quedarte callado.
2:30 p.m. Por fin viernes
En una de las escuelas más populares de la Bahía había un muchacho con un futuro prometedor que gozaba de una buena vida con lujos. Él estaba saliendo de la escuela por la tarde y, al ir partiendo en su camioneta hacia su hogar, llegaron otros tipos armados a bajarlo, pero esta historia no es igual a la de mi vecino, desafortunadamente, en esta historia los sujetos armados se llevan al muchacho de 18 años y lo privan de su libertad. Al llamar a los familiares pidiendo un rescate de una importante suma de dinero, estos responden inmediatamente cooperando de la manera más eficiente posible. La familia consigue todo lo que puede para rescatar a su muchacho y lo entrega a estas personas. Al otro día aparece el muchacho en algún lugar de la Bahía ya sin vida y con el cuerpo muy golpeado.
6:00 p.m. “Sabadaba”
A un amigo de mi papá lo bajan de su coche de la misma manera que a mi vecino y se llevan su coche. El susto lo cambia para siempre, ya que, el miedo y la paranoia nunca jamás lo abandonan de aquí en adelante. Al mismo tiempo se reporta uno de los paseos por la avenida principal más fascinantes jamás realizados en la historia del puerto. Una persecución con fuego abierto que pasa por los puntos clave de esta pequeña y tradicional ciudad turística, dura todo el recorrido de la avenida desde el comienzo hasta el final de esta, uno de los principales atractivos. De una punta de la ciudad a la otra a toda velocidad sintiendo la adrenalina de las balas. Nadie había realizado esa aventura nunca. Murieron algunos civiles que tuvieron la valentía de ir pasando por la avenida principal de la ciudad camino a cualquier lugar de esta a esa hora del día. Quizá una mamá y su hija de regreso a casa del gimnasio o un repartidor en moto trabajando para mantener a su bebe enfermo de la garganta. Causar lástima y tristeza puede llegar a ser un trabajo muy sencillo en la ciudad.
11:30 a.m. Domingo de misa
Una de mis amigas venía saliendo de comerse unas “picaditas”, con mucha crema, queso y salsa como le gustan, de uno de los mercaditos más populares de la ciudad. Al salir a la avenida una señora la agarra de los hombros con un aire de alerta y calma al mismo tiempo. Mi amiga siente el gesto de la señora y trata de voltear inmediatamente sólo para encontrarse con las siguientes palabras:
– Por favor “mijita”, no vayas a voltear hacia arriba. – La actitud de la señora se denotaba en las palabras al tratar de advertir a mi amiga de la manera más familiar posible que no arruinara su día de esa increíble manera al voltear hacia arriba, pero bueno, ya sabemos perfectamente cómo funcionan las cosas y la curiosidad. Más en una ciudad tan alterada como esta últimamente. Estoy seguro de que mi amiga se conectó con otra dimensión en ese momento donde todo era similar pero diferente y las palabras de la señora fueron exactamente las contrarias diciéndole que volteara hacia arriba rápidamente porque eso fue exactamente lo que hizo encontrándose con unas cabezas removidas de sus cuerpos colgadas de una manera espectacular justo arriba de donde ella se encontraba. Los ojos de mi amiga también cambiaron para siempre, así como el sabor de esas picadas de ese mercado para ella, nunca jamás será el mismo.
Fin de la semana
Las fechas, las horas y los personajes de esta historia puede que sean totalmente ficticios, puede que sean historias que rondan por la ciudad, puede que sean sólo los zapatos de alguien más, puede que sean totalmente ciertas, pero de que estas cosas suceden de lunes a domingo, suceden, y quizá con mucha más frecuencia de la que se imaginan. Uno de mis mejores amigos de toda la vida murió en Enero de este año de una manera muy relacionada a estas actividades que parecen ser sacadas de un video juego muy divertido. Las historias de guerra son para siempre, pero también el esfuerzo de la gente por salir de estas historias. Manu Chao canta: “Que pasa por la calle, la policía mató”. En Chiapas llevan años viviendo en lo que ahora se conocen como los municipios autónomos y muy poca gente en el país sabe de esto, nada en los noticieros. En esta realidad uno no puede confiar en nada ni en nadie. Se siguen contando historias de militares abriendo fuego contra narcotraficantes y policías al mismo tiempo en medio de avenidas principales, cuando en el día hacen los retenes y los paseos de revisión en conjunto. Policías con doble nómina, una del gobierno y otra de la mafia. Incluso al tener la suerte de ser detenido en alguno de estos retenes puedes notar, rápidamente, que estas personas trabajando con uniforme no están para nada sobrias durante la jornada laboral. Parece ser que el miedo tiene que vivir en el corazón y la alerta en la sangre. ¿Cuántas familias han huido ya? ¿Cuántos negocios han cerrado?, el saldo de muertos en los últimos años en México, ¿a cuánto ha aumentado? Todavía se leen los carteles que intentaron poner para sanear la imagen del puerto, “Habla bien de Aca”, por la ciudad. El riesgo país ya ha logrado detener esta información en los noticieros y solo proyectan ahora las importantes o las elegidas por gobernación. En los periódicos de las calles circulan las imágenes más cueles, sádicas y reales que he visto en la vida. Las películas de terror de Hollywood se quedan muy lejanas a la realidad. En algunas manos de algunos padres rondan los pedazos de los cuerpos de sus hijos víctimas de la confusión.
Sigo rezando todo lo que puedo por todos aquellos que hacen estas cosas malas. La gente sigue deseándoles la muerte todos los días, la muerte ya se la han deseado ellos primero. La naturaleza material puede funcionar en tres diferentes maneras: En la bondad, la pasión y la ignorancia. Cuando una persona no tiene idea de su naturaleza trascendental se confunde en la ignorancia y puede llegar a hacer estas cosas que sólo muestran que la utilidad no está para nada relacionada con la felicidad verdadera, no importando cuánto te lo vendan. Invito a todos los economistas más dotados a que vengan a ver como se rompe la ecuación cuando una persona logra tener todos los recursos y goces posibles. Estoy seguro de que el sólo ponerlos cerca de una de estas personas haría que sus mirada cambiara. No quiero imaginar las ideas que circulan en las mentes de mi gente que tiene que afrontar sus días en estas peligrosas calles, ni saber de la energía que se distribuye a través de la empatía del puerto.
Pero si Dios no va a voltear a ver a estas personas al momento de desaparecer, ¿quién más lo hará? Nosotros somos los únicos que podemos hacer algo por ellos, porque si uno no tuviera que dar su vida a cambio de un espacio en esta tierra y a cambio de un poco de buena comida, quizá uno no podría ni siquiera imaginarse a si mismo haciendo algunas de las “hazañas” que realizan estas personas. Nosotros somos los únicos que tenemos la oportunidad de rezar por ellos para que Dios pueda abrirse camino en sus corazones y puedan cambiar en verdad. Todos vamos a morir de todas formas en algún momento, en algún lugar y de alguna manera; entonces no hay espacio para el miedo en nuestro interior, pero si hay espacio para la esperanza, el deseo de que el presente cambie puede existir siempre aquí con nosotros. Jesús dijo: Padre perdónalos que no saben lo que hacen. Sólo nosotros los vivos podemos realizar un acto de devoción similar a este y con él podemos ser más misericordiosos que la suprema personalidad de Dios misma que no piensa de esa manera por estas personas que no quieren tener relaciones con él.
Recemos pues para que los corazones cambien antes que para que las cosas cambien. Volvamos nuestra existencia un poco más acorde a la situación para que nuestro caminar pueda ser ejemplo para estas personas confundidas y para las personas que viven con miedo sus días. A purificar un poco todos los días nuestros cuerpos y hay que ayudar a los rostros ajenos a que entiendan todos los días un poco más acerca del agradecimiento de la existencia que se nos brinda de manera gratuita. Hay que acrecentar el conocimiento de las diferentes técnicas que ayuden a crear conciencia de la mente universal y ponerlas en práctica. Sigamos usando la música para crear el balance en la vida circundante antes que como creaciones artísticas. Identifica tus patrones de felicidad para que puedas concentrarte en ellos en estos momentos duros para la mente. Trata de cocinar con amor toda tu comida. Siempre podemos ser un poco mejores, intentemos ser mejores.
“Si la situación ha cambiado, uno tiene que cambiar y alcanzar a la situación, hasta donde quiera que esta haya llegado, con sus acciones.”
Mariouhe del Aire
domingo 14 de agosto de 2011
Conmigo
Te has convertido en la testigo de mi aterrizaje sin remedio. Tan adecuada y tan sutil para el momento. Ni siquiera esta mente viajera hubiera tenido capacidad de armar semejante acoplo, por lo que, sospecho intervenciones superiores para este breve descanso que revive las raíces y el recuerdo. La inocencia nos habla desde el interior y nos llama a ser superiores a estos difíciles momentos. Nos recuerda que somos más que el miedo y que tenemos una responsabilidad con nosotros.
Siempre esperamos a que ese rayo sea mandado especialmente a electrocutarnos para sentirnos especiales, llamados y elegidos; cuando es la energía de ese rayo la que ha estado revoloteando en nuestros corazones desde el primer momento en que conocimos la vida.
Dame otro abrazo para grabarlo en esa memoria especial que poseo que nunca olvida, esa que a pesar de tener el cuerpo destruido continúa conmigo. Este encuentro ha sido planeado para repetirse hasta el momento en que bailemos juntos en los planetas superiores.
Siempre esperamos a que ese rayo sea mandado especialmente a electrocutarnos para sentirnos especiales, llamados y elegidos; cuando es la energía de ese rayo la que ha estado revoloteando en nuestros corazones desde el primer momento en que conocimos la vida.
Dame otro abrazo para grabarlo en esa memoria especial que poseo que nunca olvida, esa que a pesar de tener el cuerpo destruido continúa conmigo. Este encuentro ha sido planeado para repetirse hasta el momento en que bailemos juntos en los planetas superiores.
martes 2 de agosto de 2011
Tremenda aventura
Llevaba algún tiempo preocupado por lo que venga después de la muerte y la palabra clara es, precisamente, “preocupado”. El Chaman Don Juan solía decir que no entendía por qué decían que la muerte era algo parecido a la vida y sin entenderlo del todo a la primera lectura detectaba un aire de realización en sus palabras, más que de preocupación como la mía.
Sin saber por qué ahora entiendo que nunca había pensado demasiado en el tema y digo sin saber por qué pues al final eso es lo único que tengo por sentado, entonces decidí empezar desde ahí.
Fueron días de pestañas quemadas tratando de encontrar esas letras mágicas que me prometieran tierras prosperas de futuro después de mi, pero desilusionado estaba como nadando en un mar de palabras que me provocaban todo menos la calma. Don Juan le llamaba el mar del conocimiento y un amigo me dijo que no es lo mismo saber nadar rápido en este mar a llegar en un yate y luego irte volando, no le entendí del todo cuando me lo dijo.
Después comencé a pensar en mi desde otra perspectiva que siempre había estado ahí aunque nunca le pusiera tanta atención antes. En lugar de pensar en la muerte me puse a pensar en la vida y ese fue otro viaje de recuerdos que me llenó por completo. Precisamente por el hecho de envolverme en lo que llaman el tiempo, el cuerpo, la mente, lo material y el goce. Rompiendo mí existencia por completo en esas dos partes que encuentro siempre en mi interior y en todo lo que me inunda alrededor. Ese balance que se vive en toda manifestación que resuena tan perdido en mi interior desde hace algún tiempo. Pronto no pude concentrarme por completo para asimilar estas ideas y el silencio fue requerido. Aunque al principio lo descubrí difícil de encontrar pude asimilarlo como un inmenso mar azul como el cielo y brillante por sus sales como la tierra al mismo tiempo. Los recuerdos vinieron sin hacerse esperar. Tantos recuerdos. Descubrí una ira escondida que aún no puedo superar, junto con miles de decisiones en las que hoy sigo pensando y cambiando desde mi interior. Sin embargo, siempre me denotaba pensando en la meta del siguiente día, en el nuevo objetivo por superar junto con unos deseos de luchar contra las olas que me llenaban con su espuma sin dejarme de revolcar. Planeando la liberación de un grito incesable desde mi garganta para terminar las nobles verdades descubiertas en mi búsqueda. Eso conocido como la injusticia, la desigualdad, el terror, el control y muchas más. Verdades conocidas por mí desde el principio de mi razón, ocultas por el deseo material, que se volvieron tan fuertes en mi corazón al entrar en contacto con ellas todos los días en lo que después de un largo lapso descubrí como el presente. Tan bello momento de nunca terminar, con una energía tremenda que todo lo envuelve. Cuando el disfrute lo alcanza desde tu interior parece tan real que uno piensa en explotar en mil partes y cubrirlo todo.
Al descubrir este tiempo pareciera ser que la verdad es un líquido viscoso que puedes analizar con las yemas de tus dedos, o quizá como una gota de miel que descubres con tus labios y tu lengua. Sintiéndome tan cerca del final del viaje mis ojos se entrecierran para descubrir que no era tierra lo que veía como había creído, sino solo una pequeña isla en medio del olvido.
Sin saber por qué ahora entiendo que nunca había pensado demasiado en el tema y digo sin saber por qué pues al final eso es lo único que tengo por sentado, entonces decidí empezar desde ahí.
Fueron días de pestañas quemadas tratando de encontrar esas letras mágicas que me prometieran tierras prosperas de futuro después de mi, pero desilusionado estaba como nadando en un mar de palabras que me provocaban todo menos la calma. Don Juan le llamaba el mar del conocimiento y un amigo me dijo que no es lo mismo saber nadar rápido en este mar a llegar en un yate y luego irte volando, no le entendí del todo cuando me lo dijo.
Después comencé a pensar en mi desde otra perspectiva que siempre había estado ahí aunque nunca le pusiera tanta atención antes. En lugar de pensar en la muerte me puse a pensar en la vida y ese fue otro viaje de recuerdos que me llenó por completo. Precisamente por el hecho de envolverme en lo que llaman el tiempo, el cuerpo, la mente, lo material y el goce. Rompiendo mí existencia por completo en esas dos partes que encuentro siempre en mi interior y en todo lo que me inunda alrededor. Ese balance que se vive en toda manifestación que resuena tan perdido en mi interior desde hace algún tiempo. Pronto no pude concentrarme por completo para asimilar estas ideas y el silencio fue requerido. Aunque al principio lo descubrí difícil de encontrar pude asimilarlo como un inmenso mar azul como el cielo y brillante por sus sales como la tierra al mismo tiempo. Los recuerdos vinieron sin hacerse esperar. Tantos recuerdos. Descubrí una ira escondida que aún no puedo superar, junto con miles de decisiones en las que hoy sigo pensando y cambiando desde mi interior. Sin embargo, siempre me denotaba pensando en la meta del siguiente día, en el nuevo objetivo por superar junto con unos deseos de luchar contra las olas que me llenaban con su espuma sin dejarme de revolcar. Planeando la liberación de un grito incesable desde mi garganta para terminar las nobles verdades descubiertas en mi búsqueda. Eso conocido como la injusticia, la desigualdad, el terror, el control y muchas más. Verdades conocidas por mí desde el principio de mi razón, ocultas por el deseo material, que se volvieron tan fuertes en mi corazón al entrar en contacto con ellas todos los días en lo que después de un largo lapso descubrí como el presente. Tan bello momento de nunca terminar, con una energía tremenda que todo lo envuelve. Cuando el disfrute lo alcanza desde tu interior parece tan real que uno piensa en explotar en mil partes y cubrirlo todo.
Al descubrir este tiempo pareciera ser que la verdad es un líquido viscoso que puedes analizar con las yemas de tus dedos, o quizá como una gota de miel que descubres con tus labios y tu lengua. Sintiéndome tan cerca del final del viaje mis ojos se entrecierran para descubrir que no era tierra lo que veía como había creído, sino solo una pequeña isla en medio del olvido.
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